Descubren cráneo de perezoso fósil con huesos en la piel

Son restos de un Mylodon darwini, un animal de 1000 kilogramos que habitó las llanuras prehistóricas americanas

 Su andar era lento; su masa corporal de algo más de 1.000 kilogramos intimidaba a sus atacantes. Sus manos estaban provistas de fuertes garras y su piel, cubierta de gruesos pelos, escondía una defensa admirable: miles de pequeños huesillos de forma semiesférica distribuidos en todo su cuerpo cumplían el rol de una “armadura flexible”.

 Así era Mylodon darwini, una de las asombrosas especies de perezosos gigantes que se desarrollaron durante el Pleistoceno en gran parte de América del Sur.

 A 170 km de Buenos Aires, en la ciudad de San Pedro, fue descubierto el cráneo fragmentado de uno de estos animales conservando, aún, un importante número de esos pequeños huesos dérmicos llamados “osteodermos” que le protegían de mordiscos y zarpazos.

Sitio del hallazgo

 San Pedro está ubicada sobre un importante frente de barrancas situado sobre la margen derecha del río Paraná, a 170 km al norte de Buenos Aires. Dichas barrancas están conformadas por sedimentos depositados por los vientos y los ríos durante un lapso promedio de 1 millón de años, aproximadamente. Esos sedimentos conservan importantes restos fosilizados de la variada fauna que habitó las llanuras en épocas pasadas.

 A unos 5 km al Este del casco urbano, en un corte natural del terreno, personal del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres” descubrió el fósil de un Mylodon, semi oculto entre un grupo de rocas lavadas por las lluvias.

Cráneo y osteodermos

 Las piezas recuperadas, desperdigadas por la erosión, corresponden a FRAGMENTO DE CRÁNEO CON MOLARpartes del maxilar superior de un ejemplar de Mylodon darwini.

 El fragmento más importante conserva tres piezas dentales que fueron de mucha utilidad a la hora de identificar la especie. Sin embargo, lo más llamativo, fue el hallazgo de 169 osteodermos (huesos de la dermis) que estaban inmersos en la piel del perezoso conformando una especie de “malla o armadura flexible” que protegía al animal de eventuales mordidas.

Desde el equipo del Museo Paleontológico de San Pedro, opinan que: “Esta adaptación evolutiva, observada también en algunos dinosaurios, ha sido un importante logro obtenido por ciertos HUESOS DE LA PIELgéneros de mamíferos fósiles como Mylodon y Glossotherium, ambos de la familia Mylodontidae. Esta protección se distribuía a lo largo y ancho de todo el cuerpo del animal y estaba conformada por osículos que comenzaban siendo una pequeñísima dureza de apenas 1 mm que crecía hasta alcanzar un desarrollo apenas superior a los 10 mm de longitud”.

El Dr. Eduardo Tonni, Jefe de la División Paleontología de Vertebrados del Museo de Ciencias Naturales de la Plata y asesor del Museo de San Pedro, considera que: Se trata de fragmentos asignables al cráneo de un Mylodon, perezoso del grupo de los xenartros, lo que convierte al material descubierto en San Pedro en un fósil valioso ya que no son frecuentes los restos de este género en la provincia de Buenos Aires.

Los primeros restos de este mamífero extinguido fueron hallados por Charles Darwin en 1832 en los alrededores de Bahía Blanca (Punta Alta) y estudiados por otro inglés, Richard Owen, en 1840, quien lo denominó Mylodon darwini, como homenaje a su descubridor”.

Descubren piezas de un curioso animal prehistórico

Son huesos fosilizados de un mamífero fósil llamado Scelidodon.

El hallazgo fue realizado a pocos kilómetros de San Pedro, provincia de Buenos Aires.

En un campo ubicado a escasos kilómetros de la ciudad de San Pedro, provincia de Buenos Aires, un trabajador que realizaba movimientos de suelo con una máquina pesada dio con restos de un llamativo animal que habitó la prehistoria de la región pampeana.

Mientras la pala de su máquina removía toneladas de sedimentos depositados hace miles de años, Ángel Colombo notó el afloramiento de extraños y robustos huesos petrificados.

Recolectando lo que pudo, se puso en contacto con el equipo del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”, de la mencionada ciudad bonaerense.

Desde el Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo impulsor del Museo de San Pedro explican que:

        “Una vez restauradas las piezas, se pudo comprobar que los huesos recuperados por Colombo correspondían, claramente, a un animal llamado Scelidodon, un curioso mamífero de unos 3 metros de longitud que habitó la zona durante el Cuaternario.

Las partes fósiles descubiertas comprenden una tibia y fíbula (peroné, en los humanos) derechas, tres vértebras caudales (de la cola), fragmentos de arcos costales (costillas) y la ulna (cúbito, en los humanos) derecha.

Este hallazgo permite observar que el accionar de la retroexcavadora cortó parte del lado derecho de un ejemplar de Scelidodon que yacía en el lugar, sin  poder llegar a certificarse si el ejemplar estaba completo o sólo preservado parcialmente”.

El Dr. Eduardo Tonni, Jefe del Departamento Paleontología de Vertebrados del Museo de Ciencias Naturales de La Plata y colaborador del Museo Paleontológico de San Pedro, realiza una detallada descripción de estos animales:

“Scelidodon fue un gran mamífero extinguido, perteneciente al orden Tardigrada. Este orden se subdivide en el de los gravígrados, que incluye a los perezosos terrestres gigantes extintos (como Scelidodon, Megatherium, Mylodon, Lestodon) y el de los bradipodoideos,  los perezosos arborícolas actuales de las regiones intertropicales sudamericanas. Los gravígrados fueron parientes de los pesados y acorazados gliptodontes, pero a diferencias de ellos, estaban desprovistos de un caparazón óseo, aunque podían tener vestigios en forma de pequeños y redondeados nódulos óseos subcutáneos (debajo de la piel).

       Scelidodon tenía un aspecto general similar al de sus parientes, los perezosos actuales, pero su tamaño era mucho mayor. Poseía 5 dientes a cada lado del maxilar y 4 en cada rama mandibular, todos ellos relativamente simples y aproximadamente subtriangulares. Los dedos I, II y III de las manos  poseían fuertes falanges ungueales (“garras”) envainadas, mientras que en los pies, el único dedo que llevaba una “garra” era el III.

       Para la zona donde aparecieron los restos se reconoce una especie: Scelidodon tarijensis, que vivió durante el Ensenadense y Lujanense (desde alrededor de 2 millones hasta 8 mil años antes del presente) en las actuales provincias de Buenos  Aires, Córdoba, Corrientes y Salta”.

Desde el Museo agregan que:

       “Estos animales tenían su cuerpo protegido por una densa pelambre y una piel muy resistente al ataque de los depredadores característicos de aquella época. Debido a la longitud de sus garras, estos animales caminaban apoyando el revés de las manos, en lugar de las palmas de las mismas.

         Scelidodon poseía un cráneo bajo y alargado, apto para poder alcanzar los brotes, hojas y tallos tiernos que representaban la mayor parte de su dieta y, tal vez, algunas termitas como complemento de su alimentación”.

 

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Un roedor del Pleistoceno

Descubren un cráneo de Lagostomus en perfecto estado de conservación. El ejemplar complementa información sobre cambios climáticos en la región.

 Un completísimo cráneo fosilizado de Lagostomus maximus (vizcachas) fue recuperado por el Grupo Conservacionista de Fósiles en inmediaciones de Bajo Campodónico.

 Estos roedores, actualmente retirados de la zona norte de la provincia de Buenos Aires, fueron muy numerosos en un lapso que rondaría los 140.000 años, por lo que sus restos brindan información del pasado biológico y climático de la región.

LAGOSTOMUS-VIZCACHA FÓSIL

El lugar

 El punto donde se detectó la presencia de este valioso fósil está ubicado a unos 1.000 metros al Este de la empresa Papel Prensa, en el predio de la familia Rodríguez. El lugar está rodeado de amplios humedales y densa vegetación, la cual es interrumpida por un sector de barranca despejada que permite ver con claridad las capas de antiguos sedimentos pampeanos. Allí, a unos 6 metros de altura, en el perfil del lugar, Ignacio Verdón, observó los restos mientras recorría el sitio en compañía de Matías Swistum, José L. Aguilar y Fernando Chiodini, integrantes del GCF.

El ejemplar

 Al realizarse la cuidadosa extracción se pudo rescatar el cráneo y mandíbulas del animal totalmente completos, junto a buena parte de la columna vertebral con sus vértebras articuladas.

 El ejemplar conserva, además, toda su dentición y parte de los arcos costales que formaban su caja torácica.

 El cráneo tiene una longitud de 13,3 cm. y un ancho de 7,5 cm.; mientras que sus poderosos incisivos miden 2,6 cm de largo y 7,7 mm de ancho.

 Si bien la limpieza y acondicionamiento está en pleno proceso, ya se vislumbra que se trata del más completo recuperado en la zona.

Su presencia

 Como no es la primera vez que se recuperan ejemplares de vizcachas fósiles en San Pedro, la ubicación de este ejemplar tan bien conservado en el perfil geológico del lugar se suma a los registros que permiten confirmar una gran densidad de población de este género en el límite entre dos edades prehistóricas: Lujanense (10.000 a 140.000 años) y Bonaerense (140.000 a 500.000 años).

 Curiosamente, la mayor parte de los ejemplares de Lagostomus (incluido éste) descubiertos en los últimos años en los sedimentos del partido provienen de este límite, ubicado a unos 2 metros de profundidad del nivel de suelo actual, por lo que se supone que las condiciones climáticas fueron óptimas para el desarrollo de la especie durante ese lapso de tiempo.

El Museo Paleontológico agradece la excelente predisposición del Sr. Enrique Rodríguez y su familia hacia el trabajo del grupo.

Descubren en San Pedro fósiles de diferentes especies de mamíferos

Recuperados al norte de Buenos Aires, revelan la diversidad de géneros que habitó la región durante el Cuaternario.

 

FÓSILES HALLADOS

Durante los últimos 2,5 millones de años transcurrió el período Cuaternario, un lapso de tiempo que se caracterizó, en la región pampeana, por una gran diversidad de géneros cuya existencia quedó plasmada a través de sus restos fosilizados contenidos en los sedimentos que se formaron en aquella época.

El equipo del Museo Paleontológico de San Pedro ha recuperado numerosas piezas pertenecientes a diferentes mamíferos que dominaron la zona durante la Edad Lujanense (10.000 a 150.000 años, aprox.).

El hallazgo se produjo en una cantera en actividad perteneciente a la Empresa Tosquera San Pedro, más precisamente, en una capa depositada durante un extenso período de gran actividad eólica (importantes vientos).

Un pesado habitante

Los toxodontes (Toxodon platensis) fueron herbívoros cuya figura y contextura física recuerda a los rinocerontes actuales y cuya masa corporal superaba, ampliamente, a cualquier mamífero que hoy habita nuestra región.

Desde el Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo del Museo Paleontológico de San Pedro, señalan que “estos animales pesaban más de 1.000 kg, medían casi 3 metros de largo, poseían un cráneo de unos 80 cm y unos incisivos que, en algunos casos, llegaban a medir 25 cm. Tenían piel gruesa, patas con pezuñas, andar firme y una boca muy ancha para arrancar la mayor cantidad de vegetales posibles.

Los toxodontes llegaron a convivir con los primeros pobladores humanos de la región pampeana”.

A pocos kilómetros del casco urbano de San Pedro, en una capa de sedimentos finos y sueltos, se recuperó un atlas de toxodonte en muy buen estado. Esta pieza ósea, de fuerte contextura, es la que une el cráneo del animal con el resto del esqueleto.

Guanaco en el norte bonaerense

Los guanacos poseen en sus patas, almohadillas para facilitar el andar de estos animales. Si el animal habita regiones húmedas por demasiado tiempo en los pliegues de esas almohadillas se forman hongos que producen dolorosas lastimaduras. Por este motivo, estos camélidos viven en climas áridos, con suelos bien drenados y secos.

Entre los mismos sedimentos que el toxodonte fue rescatada una vértebra cervical que, a criterio del investigador Eduardo Tonni, Jefe del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, podría ser de un camélido del género Lama (guanacos).

Este fósil, no sólo señala la presencia de estos animales en la zona norte de la provincia en épocas pasadas, sino que marca importantes diferencias en los parámetros climáticos de aquella época comparada con la actualidad.

Un caballo anterior a los conquistadores

Una nueva evidencia de la existencia prehispánica en nuestro país de la familia Equidae (caballos) es el hallazgo de una sínfisis mandibular (sección donde se unen las dos ramas mandibulares de un animal) en los mismos sedimentos que los anteriores animales.

Debido al estado fragmentado de la pieza no se pudo precisar aún si corresponde al género Equus (caballos actuales) o Hippidion (caballos extintos de menor masa corporal). Según la opinión de la Dra. María T. Alberdi, del Museo de Ciencias Naturales de Madrid (España) y del Dr. José L. Prado de la Universidad Nacional del Centro (Olavarría), el fósil podría pertenecer a Hippidion por su generosa contextura.

Según Alberdi, “este género de caballos fue algo más robusto que los caballos actuales (exceptuando los percherones) y sobre todo esto queda bien reflejado en las extremidades… algunas especies de la familia Equidae han sufrido “acortamiento de las extremidades” debido a que habitaban zonas más escarpadas y condiciones climáticas más extremas, pero todos ellos fueron habitantes de llanuras abiertas donde hallaban las pasturas de las que se alimentaban”.

Este conjunto de fósiles recuperado en San Pedro no sólo ayuda a identificar la amplia variedad de géneros animales que convivieron en la llanura pampeana, sino también, para conocer a grandes rasgos, las variables climáticas que reinaron en un lapso del tiempo dominado por los grandes mamíferos del Cuaternario.

Descubren en Bajo del Tala dos arroyos del Holoceno pampeano

Son dos “paleocanales” detectados por el equipo del Museo Paleontológico en un sector de Campo Spósito.

En un sector de barrancas ubicado sobre el lado sur de Campo Spósito, en Bajo del Tala, fueron detectados dos cursos de agua que fluyeron por la zona hace miles de años atrás, probablemente durante el transcurso del Holoceno.

Los viejos arroyos o “paleocanales”, como se denomina a los ríos o riachos que existieron en épocas pasadas, fueron observados durante una recorrida del Grupo Conservacionista de Fósiles por la zona.

Características

Las figuras de Ignacio y Matías, del equipo del Museo, sirven a los fines de visualizar el tamaño de uno de los canales descubiertos.

Las figuras de Ignacio y Matías, del equipo del Museo, sirven a los fines de visualizar el tamaño de uno de los canales descubiertos.

Los dos canales se presentan rellenos de sedimentos oscuros, casi negros, que se fueron depositando en los últimos milenios producto del arrastre del agua que corría por ellos y de la materia orgánica que se acumulaba en su fondo.

De un lado al otro, estos viejos arroyos medían entre 40 y 50 metros de ancho y su profundidad máxima, en el centro de los mismos, se estima cercana a los 5 metros.

La diferencia de coloración entre los sedimentos que los rellenaron y los de la barranca que los rodea permite una fácil apreciación de los límites de estos canales.

La forma de ambos cursos de agua extintos muestra una marcada concavidad, bien pronunciada hacia el eje central, observándose delgadas capas de rodados de tosca o pedregullo que han quedado acumuladas por la fuerza de arrastre del agua.

Si bien no se conoce su recorrido total, en el sector observado se nota que el agua ha fluído con una orientación Oeste-Este, es decir, buscando la pendiente del terreno que la conducía al actual Bajo del Tala.

Restos en los canales

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En el muestreo realizado por el equipo del Museo se lograron recuperar diferentes restos óseos de la antigua fauna y elementos de diferentes épocas y procedencias. Entre los restos de animales se hallaron una falange de Ciervo de los Pantanos (Blastoceros sp.), una mandíbula de lagarto (Tupinambis sp.), un metapodio de Venado de las Pampas (Ozotoceros sp.) y una falange ungüeal que posiblemente haya sido de un gliptodóntido o armadillo gigante. Además, entre los sedimentos de estos paleocanales se observaron algunos pequeños fragmentos de alfarería aborigen y un fragmento de roca silícea de bordes afilados cuya procedencia no es de esta zona.

Esta variedad de restos y objetos evidencia una actividad intensa y prolongada de estos arroyos, ya que se mezclan vestigios de culturas aborígenes junto a restos de fauna del Pleistoceno, como los gliptodontes y algunos mamíferos que hoy ya no se encuentran en la zona, como los dos géneros de ciervos presentes en las muestras.

En la identificación de estos materiales colaboraron los Dres. Eduardo Tonni (Jefe Paleontología de Vertebrados-Museo de La Plata) y Alfredo Carlini (Investigador CONICET-Museo de La Plata).

En la actualidad, estos “paleocanales” se continúan rellenando de materia vegetal en descomposición que se acumula en forma de humus sobre el suelo de los bosquecillos que se han formado en el cauce de estos viejos arroyos.

Fósil descubierto en San Pedro cambiará el rostro de una especie

Es el ejemplar de armadillo gigante más completo en su tipo. Modificará conceptos vigentes desde la época de Florentino Ameghino.

La ciudad de San Pedro se encuentra ubicada a unos 170 kilómetros al norte de Buenos Aires, Argentina. Allí funciona el Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”, institución que atesora una importante colección de mamíferos fósiles del Cuaternario pampeano.

 La ardua tarea de concientización realizada en la zona ha permitido que en los últimos días, se lograran rescatar del accionar de las excavadoras de una cantera uno de los restos más completos conocidos hasta hoy de un armadillo gigante de la especie Neosclerocalyptus ornatus.100_0968

 La alerta la dio Fausto Capre, un operario de la empresa “Tosquera San Pedro SA”, cuando advirtió “ciertos fragmentos que despertaron su curiosidad”.     Sin perder tiempo, el equipo del Museo Paleontológico de San Pedro se llegó hasta el lugar debido a que la cantera se haya en actividad y operando permanentemente. No había tiempo que perder…

 Allí, en un gran trozo de terreno removido por la retroexcavadora asomaban una serie de piezas fosilizadas. Se trabajó sin pausa hasta lograr trasladar los restos en riesgo al taller del Museo, lugar donde aún están siendo acondicionados.

 Si bien recién se han realizado las primeras observaciones, el fósil hallado presenta el cráneo más completo descubierto hasta hoy de la especie Neosclerocalyptus ornatus, hasta el punto que algunos de los detalles revelados por este fósil podrían modificar aspectos evolutivos de esos animales.

 Debido a su excelente estado de conservación, el cráneo de este ejemplar hallado en San Pedro introducirá cambios en el rostro de una de las especies características de la fauna fósil de la región pampeana.

 Según la opinión del Dr. Alfredo Zurita, investigador del CONICET y del CECOAL (Centro de Ecología Aplicada del Litoral, Corrientes), que estudiará el fósil hallado, “se trata de un ejemplar de Neosclerocalyptus ornatus, especie originalmente reconocida por el naturalista inglés Richard Owen. Estos animales habrían habitado las pampas hasta hace unos 500.000 años y hasta el momento, sólo se conocían dos cráneos de esta especie, con el inconveniente de que ambos están restaurados parcialmente y no sabemos si esas restauraciones se correspondían con la forma real que tuvo esta especie, especialmente en la región nasal, que es la que más interesa. “

Una característica única en estos pequeños gliptodontes era la presencia de una especie de zona “globular” en la región más anterior del cráneo, a nivel de los huesos nasales. En las especies más antiguas (Ej.: Neosclerocalyptus pseudornatus), esta zona aparecía poco desarrollada, pero se hacía más notable en las especies más modernas, hasta alcanzar un tamaño sumamente considerable, como se aprecia en la especie Neosclerocalyptus paskoensis.

 Nadie sabe a ciencia cierta cuál era la función de esta estructura tan particular. Se ha hipotetizado que probablemente constituya una adaptación a los climas fríos y áridos/semiáridos típicos del Pleistoceno, aunque la cuestión sigue abierta y el misterio sin resolver.

 Una de las  mayores problemáticas es que esta estructura, al ser de constitución muy delicada, tiene relativamente pocas posibilidades de preservarse intacta, por lo que no fueron muchos los ejemplares de este género (Neosclerocalyptus) que lo conservaron completo.

 El fundador y director del Museo de San Pedro, José Luis Aguilar, señala que: “Desde tiempos de Florentino Ameghino (hace más de 120 años), los científicos trabajaron los modelos evolutivos de estos pequeños gliptodontes basándose en los cráneos existentes, los cuales poseían reconstrucciones en sus zonas nasales que no podían ser corroboradas con la realidad.

 Sin embargo, esta problemática será resuelta a partir de este nuevo descubrimiento efectuado en el subsuelo de San Pedro, un hallazgo que modificará esos patrones morfológicos que se manejaban desde épocas de Ameghino.”

 Si bien el fósil está en pleno proceso de limpieza y restauración, una vez efectuadas estas tareas se podrá conocer la morfología real que tenía la región frontal del rostro de esta especie. Esto a su vez brindará mucha información acerca de las relaciones existentes entre las especies conocidas de este género. Esto es así porque las especies se diferenciaban, fundamentalmente, por las variaciones morfologías en el área nasal.

Desde el Centro de Registro Arqueológico y Paleontológico de la Provincia de Buenos Aires, el Lic. Fernando Oliva destaca “el valor del trabajo de concientización que viene desarrollando el Museo de San Pedro y el gesto del joven Fausto Capre de avisar inmediatamente a las autoridades del museo”. En este sentido recuerda que “es fundamental, en caso de hallazgo fortuito de estos materiales científicos, no moverlos del lugar y poner en conocimiento al equipo del museo local inmediatamente.”

Cuadro comparativo:

 En las figuras de la página siguiente se observan cráneos de las tres especies del género: N. pseudornatus, N. ornatus y N. paskoensis.

 Entre la más antigua (N. pseudornatus) y la más moderna (N. paskoensis) se ubicaría el ejemplar fósil hallado en San Pedro (N. ornatus).

 En el centro del cuadro se observa uno de los cráneos existentes hasta hoy con su región rostral restaurada. Las observaciones preliminares de la zona rostral del fósil descubierto en San Pedro han avizorado notables diferencias.

 Recién pasados 168 años desde que el naturalista inglés Richard Owen fundara la especie se podrá conocer la verdadera morfología de la región nasal de estos animales.

Figura Glipto San Pedro-modif

Detectan madriguera de un animal fósil en Bajo Campodónico

La estructura quedó a la vista en una cantera de la Empresa “Eligio Biscia e hijos”

Una prospección realizada por el equipo del Museo Paleontológico de San Pedro en un
frente de barrancas ubicado en el sector de Bajo Campodónico, en la zona de Bajo del Tala, posibilitó el descubrimiento de una nueva cueva prehistórica o paleocueva excavada por un mamífero fósil hace miles de años atrás.

 El nuevo registro de estas llamativas estructuras subterráneas se detectó en una de las “paredes” dejadas por las excavadoras de la empresa Eligio Biscia en el predio que la misma explota desde hace años en ese sector del partido de San Pedro.

Esta cueva, de unos 110 cm de ancho por unos 70 cm de alto, presenta todas las características de haber sido excavada, como otras descubiertas  en San Pedro, por armadillos gigantes de los géneros Pampatherium, Eutatus o semejantes. Estos mamíferos acorazados poseían fuertes garras que posibilitaban la construcción de estos refugios donde criaban a su prole o se refugiaban de los ataques de potenciales depredadores.

La cueva descubierta ahora en Bajo del Tala se presenta rellena de sedimentos laminares que indican sucesivas inundaciones que la fueron completando de barro, el que luego se solidificó con el pasar de los miles de años. Su forma es elíptica, siendo más ancha que alta, debido a la estructura anatómica de los animales que, según se supone, podrían haberla excavado, y fue descubierta en un frente de barranca con orientación sur – suroeste.

Este nuevo registro se suma a otros detectados en dos sectores de barrancas en Vuelta de Obligado, en Campo Spósito, en un sector de Cantera Iglesias, en el Barrio La Tosquera y en Cantera “La Calandria”, sobre el camino a “Bajo de Gomila”.

Cantera Biscia-abr-2013

10º Aniversario del Museo Paleontológico, Invitación a la Comunidad + Programa completo

El Museo Paleontológico de San Pedro tiene el agrado de invitar a la Comunidad a participar de las actividades organizadas para celebrar el 10º Aniversario de su creación.

Para esto ha organizado una serie de actividades a partir de las 15 hs. del día sábado 13 de abril, en su sede de Pellegrini 145, frente al Palacio Municipal.

De las mismas participarán paleontólogos de diversos centros de investigación del país, músicos locales e invitados especiales. Tanto el Museo como el escenario contarán con una iluminación especial auspiciada por la empresa “Master Music”, como obsequio a la entidad, y en el cierre se disfrutará de una gala lírica a cargo de la Compañía “Tenores Lírica Show”, que el Camping “América” le regalará al Museo.

 

CARTEL CON TOXODON

Programa:

10.00 hs:

**Apertura Muestra Fotográfica “El camino de los Fósiles”

  Esta muestra de unas 50 fotos repasará en imágenes diferentes aspectos de la vida del Museo desde 1998, año en que se halló el primer fósil, hasta la actualidad.

 (en el Salón Dorado de la Municipalidad)

15.00 hs.:

**Acto Imposición del nombre “Dr. Ricardo C. Pasquali”, a la Sala 7 del Museo

  Desde el día del aniversario, la mayor sala del Museo llevará el nombre de uno de sus mayores colaboradores, fallecido el pasado año.

15.30 hs:

**Descubrimiento de placas oficiales

  -Placa de la Municipalidad de San Pedro

  -Placa del Honorable Concejo Deliberante

**Presentación mural en cerámica del alfarero Dagoberto Ortiz

  Mural de cerámica compuesto por 33 piezas individuales con mitogramas aborígenes representando el etéreo viaje de un shamán o jefe espiritual indígena. Los mosaicos que lo integran reflejan la fauna del norte argentino con figuras de aves, reptiles y demás elementos simbólicos.

16:00 hs.

**Shows musicales en la puerta del Museo

-Hermanos Minutti

     Francisco (violín), Leandro (guitarra) y Amílcar (guitarra y percusión).

-“Keko” González  (canto folklórico)

**Show para los más chicos

     Monociclo, acrobacias y malabares con fuego.

18.00 hs: Acto Principal

*Presentación y Reseña

*Palabras alusivas

*Entrega de reconocimientos a investigadores de diferentes centros de estudios del país.

El equipo del Museo entregará reconocimientos a paleontólogos de Capital Federal, Corrientes, La Plata, Olavarría, etc. por la gran colaboración científica brindada desde siempre.

*Proyección Audiovisual del 10º Aniversario

El video hará un repaso por los diez años del Museo y los 15 años del Grupo Conservacionista de Fósiles. Sus comienzos, sus hallazgos y su participación en la creación de otros lugares culturales.

*Cierre Compañía “Tenores Lírica Show”

El broche de oro de la tarde con una gala lírica impresionante. Las voces de Gabriel Centeno (Tenor) y Gabriela Kreig (Mezzosoprano) llegan por primera vez a San Pedro para ofrecernos sus potentes notas. Un show artístico de primer nivel. Imperdible.

(Auspiciados por: Camping “América”)

 

TOTALMENTE LIBRE Y GRATUITO

El Museo los espera…

 

Hallan fósiles de mamíferos a 15 metros de profundidad

Las piezas, halladas en San Pedro, están siendo analizadas y clasificadas por el Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”

 Ángel Colombo se subió a su máquina como todos los días. Movió el enorme brazo de la retroexcavadora y comenzó a desgranar la “tosca” de la cantera, como todos los días.
Sin embargo, unos minutos después se dio cuenta que ese no sería un día como todos…
Trabajando con la pesada maquinaria sobre una capa de suelo ubicada a unos 15 metros de profundidad, Colombo observó que había removido  grandes restos óseos con su pala mecánica. Al día siguiente los acercó al Museo Paleontológico de San Pedro buscando conocer de qué se trataba el hallazgo.

Sánchez y Tettamanti revisando los fósiles

Manuel Sánchez y David Tettamanti, colaboradores del Museo, revisan y clasifican las piezas halladas por Colombo a 15 metros de profundidad.
En los próximos días los fósiles serán acondicionados y restaurados para poder ingresar a la colección paleontológica de la entidad.

 

Mastodontes y perezosos

 Los fósiles descubiertos corresponden a dos géneros de mamíferos que habitaron la región pampeana prehistórica durante el Pleistoceno medio  a superior. Entre las piezas, el Grupo Conservacionista de Fósiles (equipo del Museo) logró identificar partes de un Mastodonte (Stegomastodon platensis) y de un perezoso gigante de la familia Milodontidae.

 Del mastodonte o “elefante” prehistórico se pudieron recuperar grandes fragmentos de la parte frontal de su enorme cráneo; más precisamente, del sector donde nacían las defensas o “colmillos” del pesado animal.

 Esta especie habitó las llanuras de la provincia de Buenos Aires frecuentando áreas con abundantes pasturas cercanas a los cursos de agua.

 En la zona de San Pedro los hallazgos de mastodontes se dan, por lo general, en una capa de sedimentos verdosos correspondientes a un período cálido y húmedo donde se nota una presencia numerosa de estos grandes mamíferos.


 En cuanto al perezoso, Colombo acercó, al Museo, fragmentos de costillas, algunas vértebras de la cola, una ulna (hueso del antebrazo) y una tibia y fíbula completas y articuladas. Si bien aún no se ha finalizado con la limpieza y acondicionamiento de los restos de este animal, ya se puede inferir que se trataría de uno de los grandes perezosos agrupados en la familia Milodontidae, que incluía géneros como Glosssotherium, Scelidodon, Mylodon, etc.
Estos herbívoros llegaron a medir unos tres metros y medio de longitud y pesar más de 1 tonelada. Algunas de las especies eran expertas cavadoras llegando a construir cuevas de importante tamaño para refugiarse de los depredadores.

El equipo del Museo Paleontológico de San Pedro agradece a todos los vecinos que, como el Sr. Ángel Colombo, colaboran para incrementar la colección paleontológica de la ciudad.

7.000 alumnos visitaron el Circuito Temático

Es el número de escolares que, provenientes de diferentes puntos de la región, recorrieron los lugares coordinados por el Grupo Conservacionista de Fósiles

 

Finalizó el ciclo escolar y con él las salidas educativas  de los establecimientos escolares de todo el país. Las estadísticas elaboradas por el Grupo Conservacionista de Fósiles durante 2012 permiten saber que 7015 alumnos de los más diversos lugares de la provincia y alrededores, visitaron alguno de los lugares cuyos contenidos son renovados y diagramados constantemente por el GCF.

Del listado de lugares, se desprende que el más elegido como  destino educativo continúa siendo el Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”, duplicando el número de alumnos que lo visitaron comparado con los demás atractivos.

El tema paleontológico, sumado a la experiencia de recorrer el yacimiento de “Campo Spósito”, es muy apreciado por los docentes y directivos de los diferentes colegios.

El total de visitas escolares (distribuidas en 112 grupos) se puede desglosar en el siguiente orden:

 

Museo Paleontológico de San Pedro                                              3360

Museo de Sitio Batalla de Obligado-Centro de Interpretación       1595

Buque Museo ARA Gral. Irigoyen                                                      925

Paseo de los Túneles                                                                       790  

Museo de Tecnología Agropecuaria (Castro)                                    345

                                           Total:                  7.015 alumnos

 

La procedencia de los chicos también es motivo de análisis.

Canto a la Vida-San MiguelLocalidades como Bigand (Santa Fe), San Miguel, Arrecifes, Zárate, Glew, Llavallol, Capital Federal, Rosario, Avellaneda, Salto Grande (Santa Fe), Rojas, La Matanza, San Martín, Escobar, Capitán Sarmiento, Junín, La Plata, Martínez, Pergamino, Lomas de Zamora, José C. Paz, Baradero, Quilmes, Ramallo, Pilar, etc., son algunos de los puntos desde donde se movilizaron alumnos para conocer, recorrer y aprender de los ofrecimientos educativos sampedrinos.

 

Nuestra ciudad no estuvo ajena, y si bien el número de chicos locales es menor que el de pequeños de afuera, establecimientos como el Colegio Socorro, Colegio San Francisco, Escuela Normal, Colonia de Pescadores, Colonia del Club Náutico, Escuela de Cadetes de Prefectura, UTHGRA, Escuelas Nº 1,  Nº3,  Nº7, Nº 48, Jardín 901, Jardín 1, Jardín Frutillitas, Jardín Estrellita, Jardín de Río Tala, Escuela Paraje Villa Sarita, etc., llevaron a sus grupos para aprender de nuestro patrimonio cultural.

 

El esfuerzo del Grupo Conservacionista por mantener estos resultados es permanente a lo largo del año, difundiendo sus descubrimientos, mejorando las exhibiciones y tratando que los visitantes extraigan los mayores conocimientos posibles de los temas que se abordan en cada uno de los lugares.

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