Importante nota al Museo Paleontológico de San Pedro en la Revista de Fundación Azara

La publicación de la prestigiosa fundación de historia natural dedicó cuatro páginas a la institución sampedrina

REVISTA AZARA

En el Nº2 de su flamante revista de divulgación científica, la prestigiosa Fundación Félix de Azara, organización dedicada a la difusión, conocimiento y promoción de la ciencias naturales, dedica una nota de cuatro páginas al Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

Dicha nota comienza destacando los orígenes del Grupo Conservacionista de Fósiles recordando la mañana del 10 de diciembre de 1998 cuando José Luis Aguilar descubre el primer fósil en las barrancas de Vuelta de Obligado. Luego, continúa con la labor desplegada en todos estos años y la fundación del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres” como el logro más destacado del GCF.

La entrevista aborda, además, la relación del Museo con la comunidad y la dedicación puesta a los alumnos que lo visitan. Un vínculo que condujo a que la Escuela Nº45, de Bajo del Tala, hoy se llame “Bajo de los Fósiles”, por la labor desplegada en el yacimiento de Campo Spósito y la proyección nacional e internacional del lugar a través de distintas comunicaciones periodísticas y científicas.

Además, realiza un repaso por los principales descubrimientos paleontológicos, novedades y hace especial hincapié en el valor de la interacción desplegada desde el Museo con científicos de diferentes centros del país y del mundo como pilar fundamental en la transferencia de conocimientos hacia la sociedad.

La extensa nota que la Fundación Félix de Azara brindó al Museo Paleontológico de San Pedro a través de su revista llega en un momento muy significativo ya que, hace pocas semanas, la labor del Grupo Conservacionista de Fósiles fue declarada nuevamente de “Interés Municipal” por el Concejo Deliberante y en diciembre, el GCF se apresta a celebrar sus primeros 17 años de vida.-

Puede leer la nota en cuestión en el siguiente linl: Museo Paleontológico de San Pedro en Revista Fundación Azara

Prestigiosa visita internacional al Museo Paleontológico de San Pedro

Ross MacPhee en el Museo

 El reconocido paleontólogo escocés, Ross MacPhee, Director del Departamento de Mastozoología del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, realizó una visita de estudio al Museo Paleontológico de San Pedro.

 El investigador, uno de los más reconocidos del mundo en su especialidad, llegó a San Pedro en el marco de un estudio internacional que busca moléculas orgánicas que puedan haber sobrevivido a diferentes procesos de fosilización.

 MacPhee, líder del estudio, visitó el Museo sampedrino acompañado por la Dra. Analía Forasiepi, del Instituto de Nivología de Mendoza, quien colabora en dicha investigación.

 El interés del investigador estuvo centrado en el análisis de cuatro géneros de animales fósiles recuperados por el Grupo Conservacionista en el partido de San Pedro: Mesotherium, Scelidodon, Glossotherium y huevos de Rhea americana.

 Estos fósiles formarán parte del estudio multinacional que dirige MacPhee, quien se mostró gratamente sorprendido por el desarrollo que ha tenido el Museo de San Pedro en sus 12 años de vida.

 Según sus palabras, destacó la ambientación del lugar, la gran variedad e importancia de su colección y la organización con que ha sido impulsada la institución a través del esfuerzo del Grupo Conservacionista, así como la trascendencia del yacimiento de Campo Spósito, en Bajo del Tala.

Descubren en San Pedro restos fósiles de seis especies

Fueron halladas por el personal del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres” y son piezas de diferentes mamíferos que habitaron la región durante el último millón de años

A 170 km de Buenos Aires, en partido de San Pedro, se encuentra un sector denominado Bajo del Tala. Allí, en un predio propiedad de la firma arenera Spósito SA, miembros del Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo responsable del Museo Paleontológico de la citada ciudad bonaerense, hallaron numerosas piezas de curiosos animales que habitaron la llanura durante el último millón de años.

En un sector de barrancas, humedales, riachos y gran diversidad de fauna silvestre, el grupo del Museo dio con los restos fosilizados durante uno de sus recorridos periódicos por la zona.

Entre los fósiles descubiertos hay restos de Lestodonte (perezoso gigante; se recuperaron vértebras, un fragmento de pelvis y una mandíbula), Morenelaphus (ciervo prehistórico; una punta de cornamenta y parte de una extremidad), Toxodonte (herbívoro de gran porte; una ulna y metápodos), Mastodonte (“pariente” prehistórico de los elefantes; un molar fragmentado), Tucu-tuco (pequeño roedor, ambas mandíbulas y las extremidades) y  un Milodóntido (familia de grandes mamíferos extintos; se recuperaron pequeños huesos dérmicos).

Desde el equipo del Museo, señalan que Esta asociación de fauna con  restos de seis especies permitirá realizar una interpretación del ecosistema que habitaron, basándonos en las preferencias climáticas que se conocen para estas especies. También, se podrá inferir sobre los diferentes tipos de vegetación que tapizaban aquel paisaje a través de los hábitos alimentarios sugeridos para estos animales”.

José Luis Aguilar, miembro fundador del Museo, comenta que “este inusual hallazgo suma la particularidad de haberse producido en un área muy reducida, de apenas unos pocos metros cuadrados de superficie. Las observaciones sobre el sedimento permitieron revelar que en el pasado lejano, el sector formó parte del lecho barroso de un antiguo curso de agua.

Este dato explica por qué los restos se concentraron en ese punto, al haber sido arrastrados por la fuerza de aquel río.”

Fósiles hallados

Característcas de los animales hallados

Lestodonte (Lestodon armatus)

 Los Lestodontes fueron parientes de los perezosos actuales pero alcanzaron un desarrollo corporal asombroso.

 Los adultos llegaban a pesar más de 3.000 kg y a medir unos 4 m de longitud.

 Sus manos estaban armadas con largas y afiladas garras que, en algunos ejemplares, medían unos 25 cm de longitud.

 Precisamente, dado su gran tamaño, tenían pocos predadores naturales pero se cree que sus crías eran vulnerables a los ataques de los carnívoros que acechaban en aquellos tiempos salvajes.

Toxodonte (Toxodon platensis)

Estos animales eran herbívoros y algunos paleontólogos los asocian, principalmente, a ambientes cercanos a ríos o lagunas.

 La parte anterior de su cráneo y sus mandíbulas estaban diseñadas en forma de “pala” que, equipadas con enormes piezas dentales, les permitían cortar y machacar grandes cantidades de vegetación en cada bocado.

 Poseían largos caniniformes que, en algunos ejemplares llegaban a medir unos 30 cm de longitud.

 El peso de estos animales se estima en unos 1500 kg y su longitud llegaba a los 3 metros. Su altura, a la cruz, era de unos 1,70 metros.

 Morenelaphus (Morenelaphus brachiceros)

Este ciervo habitó la llanura pampeana durante el Pleistoceno medio y superior y algunos investigadores opinan que poseía una dieta basada, principalmente, en tallos tiernos que cortaba con sus dientes de los matorrales de baja altura que tapizaban esta región.

Fue una especie de tamaño corporal medio dentro de la familia Cervidae, con una cornamenta en forma de “S” muy desarrollada.

Mastodonte (Stegomastodon platensis)

Los mastodontes, pertenecieron a la familia de los gonfoterios (Gomphotheriidae), parientes cercanos de los elefantes actuales (familia Elephantidae) y del poderoso Mamut (Mammuthus, Elephantidae), de colmillos enrulados, cuerpo cubierto de grueso pelo y un tamaño algo mayor.

 En África y Asia los proboscídeos (como se denomina a este grupo de animales con “trompa”) sobrevivieron hasta nuestros días en las formas de los elefantes que hoy conocemos.

Tucu-tuco (Ctenomys sp.)

Representa el género de roedores subterráneos más variado de todo el mundo, con unas 60 especies distintas.  Los tuco-tucos están actualmente distribuidos en una gran área de América del Sur que va desde los 15° de latitud sur hasta los 55° de latitud sur. Habitan en su mayoría en suelos sueltos y bien drenados, dentro de una amplia variedad de ambientes  con vegetación variable, aunque con predominio de zonas abiertas.

 Los fósiles más antiguos del género han sido registrados en los sedimentos del Plioceno (alrededor de 3 millones de años) en la región costera de Mar del Plata y Chapadmalal, así como en el noroeste de la Argentina, en la Quebrada de Humahuaca.

Milodóntido (Mylodontidae )

Estos animales fueron bestias de entre tres y cuatro metros de longitud que habitaron la llanura pampeana hasta el Holoceno temprano (+/- 8.000 años).

Algunos trabajos científicos han confirmado su capacidad de excavar cuevas para guarecerse y tener a sus crías.

Su alimentación era herbívora y su característica más distintiva era la conformación de su piel, la cual poseía, en algunos géneros, una red de pequeños huesillos dérmicos. Miles de estas osificaciones distribuidas en diversas partes del cuerpo le conferían una gran resistencia.

17 Años, 50 Especies

El Museo Paleontológico de San Pedro alcanzó las 50 especies descubiertas por el Grupo Conservacionista en 17 años de trabajo

 

El Museo Paleontológico de San Pedro llegó a las 50 especies descubiertas por el Grupo Conservacionista, desde 1998 a la fecha, y desde este fin de semana, se podrán observar las imágenes de cada género en una muestra armada por la institución a la que ha denominado “17 años, 50 especies”.

En la Sala “Dr. Ricardo Pascuali”, ya se exponen láminas de cada uno de los animales descubiertos hasta hoy. Las figuras de los diferentes mamíferos prehistóricos, moluscos, peces y reptiles cuyos fósiles han sido hallados en San Pedro conforman una galería de imágenes que destaca la enorme tarea de recuperación paleontológica realizada desde la creación del Grupo Conservacionista.

 

Mapa Paleontológico de San Pedro

 

Como complemento de esta muestra, el grupo del Museo ha desarrollado el primer mapa paleontológico del partido, ubicando todos los lugares donde se han hallado fósiles. El mapa reúne, en una sola imagen, el listado completo de las 50 especies descubiertas junto a sus nombres científicos, reseñas y su ubicación en diferentes puntos del partido de San Pedro.

Para esta tarea, realizada a medida que se fueron sucediendo los hallazgos, se utilizó, como cartografía de base, una carta de suelos elaborada hace  unos años por INTA Castelar donde se observan, en diferentes colores, las variaciones del relieve de nuestra zona y sobre la que se han señalado los más de 20 lugares recorridos periódicamente por el grupo en su afán por rescatar el patrimonio paleontológico de nuestro partido.

El mapa es de sencilla lectura. Cantera por cantera, barranca por barranca, se han colocado minuciosamente, los números que señalan el hallazgo de un determinado género. A su vez, en un listado ubicado debajo del mapa, se puede buscar el número correspondiente y acceder al nombre del fósil descubierto y a una breve reseña del mismo.

Como se desprende de la lectura del nuevo mapa, ha sido fundamental la interacción con las diferentes empresas mineras de nuestro partido que han facilitado el acceso del equipo del Museo a sus predios permitiendo, así, numerosos descubrimientos paleontológicos que hoy son difundidos a nivel nacional e internacional.

Asimismo, el descubrimiento del yacimiento en Campo Spósito ha sido la pieza fundamental en la tarea del GCF ya que del total de las 50 especies descubiertas, 28 están representadas en el campo de la familia que muy amablemente ha colaborado desde siempre con el Museo sampedrino.

Le siguen, como lugares más importantes los predios de “Tosquera San Pedro”, de la familia Iglesias; Empresa Biscia, de la familia del mismo nombre; las barrancas del Bajo de Gomila y ciertos sectores en Vuelta de Obligado.

Otros lugares, si bien no poseen gran concentración de restos fósiles, han aportado piezas fundamentales a la colección del Museo, entre los que podemos mencionar: Theriodictis platensis (el cánido fósil que es el emblema del Museo) hallado en la cantera ubicada en las afueras de Río Tala; Coneptaus primaevus, un zorrino prehistórico estudiado por el Museo Rivadavia y hallado en Paraje Espinillo; o los restos fosilizados de Salminus, un dorado de más de 5.000 años hallado al norte de Obligado. O lugares donde se hallaron evidencias del ingreso del mar a nuestra zona en dos oportunidades, hace unos 10 millones y  unos 8.000 años atrás.

El mapa paleontológico representa un importante aporte del equipo del Museo como material que podrá ser utilizado por los docentes cuando aborden con sus alumnos temas como la evolución o cuando quieran ahondar en los cambios que ha experimentado la diversidad de la fauna de nuestra región con el paso del tiempo.

El mapa va a estar disponible, para toda persona interesada, en la página del Grupo Conservacionista www.gcfsanpedro.wordpress.com o se lo puede solicitar impreso concurriendo a la sede del Museo, en Pellegrini 145.

Mapa Fosiles San Pedro

La muestra “17 años, 50 especies” ya se puede visitar de 9 a 12 y de 15 a 18 hs, y los niños menores de 12 años que concurran este fin de semana a visitar el Museo podrán participar por un juego paleontológico sorpresa que será sorteado el próximo domingo 23.

Un fósil de la Antártida al Museo Paleontológico

Hace unos 20 años atrás, Sergio Gustavo Bocchio, era un curioso adolescente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al que le encantaba aprender todo lo que podía sobre esos raros objetos llamados “fósiles”. Y así lo entendió un viejo amigo de su familia que, por su carrera militar, solía realizar viajes al continente antártico por cuestiones de trabajo.´FOSIL ANTÁRTIDA 004

Y fue después de uno de esos viajes cuando se apareció a la casa de la familia Bocchio con un hermoso fósil que había encontrado entre las rocas del continente blanco para regalárselo a Gustavo.

El joven atesoró al fósil por varios años hasta que, en una de sus escapadas a San Pedro, conoció el Museo Paleontológico de nuestra ciudad.

Y tanto le gustó que volvió…pero esta vez con su más preciado tesoro: el ejemplar fosilizado de amonite que su amigo le había traído de la Antártida para cederlo, definitivamente, al Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

 

Características

Los amonites fueron moluscos cefalópodos que habitaron los mares del mundo desde el Devónico (unos 400 millones de años) hasta el Cretácico (hace unos 65 millones de años.

Estos animales marinos estuvieron emparentados con los pulpos y los calamares que hoy conocemos y su diversidad de formas y tamaños fue verdaderamente importante. Algunas especies medían tan sólo unos pocos milímetros mientras que las más grandes llegaron hasta los 3 metros de diámetro, convirtiéndose en verdaderos gigantes del mar.

La concha de estos moluscos presenta numerosas cámaras en su interior que el animal desarrollaba a medida que crecía, mientras que la superficie de la misma podía presentar protuberancias, nudos, espinas o costillas radiales (como rayos de una rueda), tal como presenta el ejemplar cedido al Museo.

Los amonites desaparecieron, coincidentemente, durante la gran extinción de los dinosaurios.

 

 El Museo Paleontológico agradece especialmente a la familia Bocchio por su amabilidad y su contribución a la conformación de la colección de la institución sampedrina.-

Bajo Campodónico: nueva evidencia de la presencia del mar en la zona norte de la provincia de Buenos Aires

La ciencia sabe que hace unos 7.000 años, gran parte de los sectores bajos de la zona norte de la provincia de Buenos Aires se vieron cubiertos por el ingreso del mar que se produjo como consecuencia de un aumento global de la temperatura a mediados del Holoceno. Bajo Campodónico, en el partido de San Pedro, se suma a los puntos donde se han hallado evidencias de aquel antiguo mar.

 Al haber un derretimiento importante de los hielos el nivel de los mares subió varios metros por encima de su nivel actual. Cada una de las partes bajas del norte bonaerense (como el Bajo del Tala, en San Pedro; Bajos de Alsina en la localidad de Baradero; Bajo del Arroyo Espinillo camino a Vuelta de Obligado, también en San Pedro; Bajo del Arroyo Las Hermanas en partido de Ramallo, etc.) se transformaron, durante un tiempo relativamente prolongado, en tranquilas playas con agua salada y fauna marina.

 Y en esa fauna había ballenas, moluscos, peces y toda forma de expresión de la vida marina como hoy la conocemos.

Bajo Campodonico-el mar en el norte bonaerense

Antecedentes en la zona de San Pedro

En los últimos años, diferentes descubrimientos, fueron aportando pistas concretas del accionar del mar en nuestra zona hace más de 7.000 años.

 1-Restos de ballena recuperados por el Sr. Carlos Boari

El hombre recuperó fragmentos del cráneo, partes de una costilla, un trozo de mandíbula y una falange completa, las que puso a disposición del grupo del Museo para enriquecer su colección.

 2- Fragmento hallado por el Grupo Conservacionista de Fósiles

Hace unos años, el equipo del Museo halló, en una estancia de la zona, un fragmento óseo de uno de una ballena conocida hoy como “rorcual común”.

La pieza midió unos 70 cm y pesó unos 20 kg.

 3- Piezas descubiertas por el Sr. Ángel Tejera

Las encontró mientras canalizaba un campo de la zona. Fragmentos de un cráneo, mandíbula, vértebras y otros fragmentos se encuentran, hoy, depositados en el Museo.

Ahora, Bajo Campodónico…

 

En los últimos días, el equipo del Museo recorrió un sector del Bajo Campodónico, a unos 8 kilómetros al Este de la ciudad, donde se logró identificar una capa de sedimentos conteniendo una marcada presencia de moluscos marinos del género Erodona que señalan claramente los puntos que fueron cubiertos por el agua de mar hace milenios.

 Numerosas conchillas blancas muestran una capa depositada en la periferia del humedal presente en la zona, más precisamente, donde el terreno comienza a elevarse formando las barrancas características de ese sector. Esta información indica que la base de esas barrancas fue, en otros momentos del tiempo, el piso de las antiguas playas marinas que se formaron en la región durante un largo período.

 Algunos de los moluscos observados son típicos indicadores de salinidad media normal, es decir 35 partes por mil. Estos moluscos permiten suponer cómo era el ambiente donde vivieron y murieron esas ballenas hace decenas de siglos atrás: playas tranquilas, estuarios de poco oleaje y aguas más bien quietas, es el escenario que suponemos para la zona durante la última ingresión marina.

 Hoy nos puede resultar llamativo pensar en ballenas recorriendo nuestros campos costeros. Sin embargo esa situación se dio durante la ingresión marina del Holoceno.

 Numerosos animales marinos ingresaron por el Río de la Plata y siguieron el cauce del río Paraná hasta pasando Rosario. En aquella época toda la región se convirtió en un inmenso estuario marino donde convivieron grandes y pequeños animales.

Un fósil de San Pedro en un estudio internacional en busca de ADN prehistórico

Cráneo Toxodon

Cráneo de Toxodon cuyo fragmento participa del estudio internacional en busca de ADN prehistórico.

Una pequeña muestra del cráneo de un mamífero fósil hallado en 2003 en Bajo del Tala, partido de San Pedro, formará parte de un amplio muestrario de fósiles que serán analizados por un equipo de científicos pertenecientes a prestigiosos institutos de investigación de diversos países del mundo en busca de ADN prehistórico.

El estudio internacional, liderado por Ross MacPhee, curador y profesor del American Museum of Natural History, de Nueva York, en su primera etapa, buscó y halló restos de proteínas que se conservaron en fósiles de Toxodontes y Macrauchenias, curiosos mamíferos extintos sudamericanos.

El objetivo del estudio es tratar de elaborar un perfil filogenético que permita alinear las secuencias de estos géneros fósiles con las disponibles de otros mamíferos vivientes cercanos para establecer la exacta vinculación con esos grupos actuales.

La muestra del Museo Paleontológico de San Pedro será parte de la segunda etapa del proyecto donde el objetivo es encontrar y separar ADN antiguo y para ello se analizarán diversas muestras de Toxodon y Macrauchenia provenientes de diferentes puntos del país.

Del estudio internacional participan científicos de prestigiosos centros de investigación entre los que se encuentran:

 

*Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology (Alemania)

*Department of Earth Sciences, Natural History Museum (Inglaterra)

*Natural History Museum, University of Copenhagen (Dinamarca)

*Zoological Society of London (Inglaterra)

*División Paleontología de Vertebrados, Museo de La Plata (Argentina)

*Sección Paleontología de Vertebrados, Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (Argentina)

*Institute of Anthropology, Johannes Gutenberg-University (Alemania)

*Department of Chemistry, University of York (Inglaterra)

*Department of Biology, University of York (Inglaterra)

*Department of Biological Sciences, Virginia Polytechnic Institute and State University (E.E.U.U.)

*Nuffield Department of Medicine, University of Oxford (Inglaterra)

*Applications Development (Alemania)

*Novo Nordisk Foundation Center for Protein Research (Dinamarca)

*University of Cambridge (Inglaterra)

*Smurfit Institute of Genetics, Trinity College Dublin (Irlanda)

*Institute for Biochemistry and Biology (Alemania)

*Department of Mammology, American Museum of Natural History (E.E.U.U.)

 

Los primeros resultados de este estudio han demostrado que los denominados “ungulados nativos sudamericanos”, entre los que se hallan Toxodon y Macrauchenia, forman un grupo natural que se ubica filogenéticamente próximo a los perisodáctilos (caballos, tapires y rinocerontes) y estos, a su vez, se ubican claramente entre los otros ungulados (animales cuyos dedos están revestidos de pezuñas o cascos) vivientes. De este modo, los ungulados nativos habrían compartido un ancestro común con los perisodáctilos y ambos grupos se habrían separado al comienzo del Cenozoico, hace más de 60 millones de años atrás.

Debido a que América del Sur estuvo separada de las demás masas continentales durante millones de años, esto favoreció la evolución de grupos particulares de animales y plantas. Entre los ungulados nativos más llamativos se encuentran el Toxodon y la Macrauchenia, conocidos por abundante material fósil recuperado, principalmente, en la provincia de Buenos Aires, incluyendo la zona de San Pedro, pudiéndose ver material de estas especies en las exposiciones del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

 

La muestra de San Pedro que formará parte de este estudio internacional, fue extraída de uno de los laterales de un cráneo de Toxodon que atesora el Museo, el cual fue descubierto por el Grupo Conservacionista de Fósiles en la Reserva Paleontológica “Campo Spósito”, en Bajo del Tala, durante una de sus prospecciones por la zona en una tarde de junio de 2003.

El Museo agradece a la Dra. Analía Forasiepi, del Instituto de Glaciología y Nivología, dependiente del Centro Científico Tecnológico de la provincia de Mendoza, por su intermediación en este proceso.

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