17 Años, 50 Especies

El Museo Paleontológico de San Pedro alcanzó las 50 especies descubiertas por el Grupo Conservacionista en 17 años de trabajo

 

El Museo Paleontológico de San Pedro llegó a las 50 especies descubiertas por el Grupo Conservacionista, desde 1998 a la fecha, y desde este fin de semana, se podrán observar las imágenes de cada género en una muestra armada por la institución a la que ha denominado “17 años, 50 especies”.

En la Sala “Dr. Ricardo Pascuali”, ya se exponen láminas de cada uno de los animales descubiertos hasta hoy. Las figuras de los diferentes mamíferos prehistóricos, moluscos, peces y reptiles cuyos fósiles han sido hallados en San Pedro conforman una galería de imágenes que destaca la enorme tarea de recuperación paleontológica realizada desde la creación del Grupo Conservacionista.

 

Mapa Paleontológico de San Pedro

 

Como complemento de esta muestra, el grupo del Museo ha desarrollado el primer mapa paleontológico del partido, ubicando todos los lugares donde se han hallado fósiles. El mapa reúne, en una sola imagen, el listado completo de las 50 especies descubiertas junto a sus nombres científicos, reseñas y su ubicación en diferentes puntos del partido de San Pedro.

Para esta tarea, realizada a medida que se fueron sucediendo los hallazgos, se utilizó, como cartografía de base, una carta de suelos elaborada hace  unos años por INTA Castelar donde se observan, en diferentes colores, las variaciones del relieve de nuestra zona y sobre la que se han señalado los más de 20 lugares recorridos periódicamente por el grupo en su afán por rescatar el patrimonio paleontológico de nuestro partido.

El mapa es de sencilla lectura. Cantera por cantera, barranca por barranca, se han colocado minuciosamente, los números que señalan el hallazgo de un determinado género. A su vez, en un listado ubicado debajo del mapa, se puede buscar el número correspondiente y acceder al nombre del fósil descubierto y a una breve reseña del mismo.

Como se desprende de la lectura del nuevo mapa, ha sido fundamental la interacción con las diferentes empresas mineras de nuestro partido que han facilitado el acceso del equipo del Museo a sus predios permitiendo, así, numerosos descubrimientos paleontológicos que hoy son difundidos a nivel nacional e internacional.

Asimismo, el descubrimiento del yacimiento en Campo Spósito ha sido la pieza fundamental en la tarea del GCF ya que del total de las 50 especies descubiertas, 28 están representadas en el campo de la familia que muy amablemente ha colaborado desde siempre con el Museo sampedrino.

Le siguen, como lugares más importantes los predios de “Tosquera San Pedro”, de la familia Iglesias; Empresa Biscia, de la familia del mismo nombre; las barrancas del Bajo de Gomila y ciertos sectores en Vuelta de Obligado.

Otros lugares, si bien no poseen gran concentración de restos fósiles, han aportado piezas fundamentales a la colección del Museo, entre los que podemos mencionar: Theriodictis platensis (el cánido fósil que es el emblema del Museo) hallado en la cantera ubicada en las afueras de Río Tala; Coneptaus primaevus, un zorrino prehistórico estudiado por el Museo Rivadavia y hallado en Paraje Espinillo; o los restos fosilizados de Salminus, un dorado de más de 5.000 años hallado al norte de Obligado. O lugares donde se hallaron evidencias del ingreso del mar a nuestra zona en dos oportunidades, hace unos 10 millones y  unos 8.000 años atrás.

El mapa paleontológico representa un importante aporte del equipo del Museo como material que podrá ser utilizado por los docentes cuando aborden con sus alumnos temas como la evolución o cuando quieran ahondar en los cambios que ha experimentado la diversidad de la fauna de nuestra región con el paso del tiempo.

El mapa va a estar disponible, para toda persona interesada, en la página del Grupo Conservacionista www.gcfsanpedro.wordpress.com o se lo puede solicitar impreso concurriendo a la sede del Museo, en Pellegrini 145.

Mapa Fosiles San Pedro

La muestra “17 años, 50 especies” ya se puede visitar de 9 a 12 y de 15 a 18 hs, y los niños menores de 12 años que concurran este fin de semana a visitar el Museo podrán participar por un juego paleontológico sorpresa que será sorteado el próximo domingo 23.

Un fósil de la Antártida al Museo Paleontológico

Hace unos 20 años atrás, Sergio Gustavo Bocchio, era un curioso adolescente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al que le encantaba aprender todo lo que podía sobre esos raros objetos llamados “fósiles”. Y así lo entendió un viejo amigo de su familia que, por su carrera militar, solía realizar viajes al continente antártico por cuestiones de trabajo.´FOSIL ANTÁRTIDA 004

Y fue después de uno de esos viajes cuando se apareció a la casa de la familia Bocchio con un hermoso fósil que había encontrado entre las rocas del continente blanco para regalárselo a Gustavo.

El joven atesoró al fósil por varios años hasta que, en una de sus escapadas a San Pedro, conoció el Museo Paleontológico de nuestra ciudad.

Y tanto le gustó que volvió…pero esta vez con su más preciado tesoro: el ejemplar fosilizado de amonite que su amigo le había traído de la Antártida para cederlo, definitivamente, al Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

 

Características

Los amonites fueron moluscos cefalópodos que habitaron los mares del mundo desde el Devónico (unos 400 millones de años) hasta el Cretácico (hace unos 65 millones de años.

Estos animales marinos estuvieron emparentados con los pulpos y los calamares que hoy conocemos y su diversidad de formas y tamaños fue verdaderamente importante. Algunas especies medían tan sólo unos pocos milímetros mientras que las más grandes llegaron hasta los 3 metros de diámetro, convirtiéndose en verdaderos gigantes del mar.

La concha de estos moluscos presenta numerosas cámaras en su interior que el animal desarrollaba a medida que crecía, mientras que la superficie de la misma podía presentar protuberancias, nudos, espinas o costillas radiales (como rayos de una rueda), tal como presenta el ejemplar cedido al Museo.

Los amonites desaparecieron, coincidentemente, durante la gran extinción de los dinosaurios.

 

 El Museo Paleontológico agradece especialmente a la familia Bocchio por su amabilidad y su contribución a la conformación de la colección de la institución sampedrina.-

Bajo Campodónico: nueva evidencia de la presencia del mar en la zona norte de la provincia de Buenos Aires

La ciencia sabe que hace unos 7.000 años, gran parte de los sectores bajos de la zona norte de la provincia de Buenos Aires se vieron cubiertos por el ingreso del mar que se produjo como consecuencia de un aumento global de la temperatura a mediados del Holoceno. Bajo Campodónico, en el partido de San Pedro, se suma a los puntos donde se han hallado evidencias de aquel antiguo mar.

 Al haber un derretimiento importante de los hielos el nivel de los mares subió varios metros por encima de su nivel actual. Cada una de las partes bajas del norte bonaerense (como el Bajo del Tala, en San Pedro; Bajos de Alsina en la localidad de Baradero; Bajo del Arroyo Espinillo camino a Vuelta de Obligado, también en San Pedro; Bajo del Arroyo Las Hermanas en partido de Ramallo, etc.) se transformaron, durante un tiempo relativamente prolongado, en tranquilas playas con agua salada y fauna marina.

 Y en esa fauna había ballenas, moluscos, peces y toda forma de expresión de la vida marina como hoy la conocemos.

Bajo Campodonico-el mar en el norte bonaerense

Antecedentes en la zona de San Pedro

En los últimos años, diferentes descubrimientos, fueron aportando pistas concretas del accionar del mar en nuestra zona hace más de 7.000 años.

 1-Restos de ballena recuperados por el Sr. Carlos Boari

El hombre recuperó fragmentos del cráneo, partes de una costilla, un trozo de mandíbula y una falange completa, las que puso a disposición del grupo del Museo para enriquecer su colección.

 2- Fragmento hallado por el Grupo Conservacionista de Fósiles

Hace unos años, el equipo del Museo halló, en una estancia de la zona, un fragmento óseo de uno de una ballena conocida hoy como “rorcual común”.

La pieza midió unos 70 cm y pesó unos 20 kg.

 3- Piezas descubiertas por el Sr. Ángel Tejera

Las encontró mientras canalizaba un campo de la zona. Fragmentos de un cráneo, mandíbula, vértebras y otros fragmentos se encuentran, hoy, depositados en el Museo.

Ahora, Bajo Campodónico…

 

En los últimos días, el equipo del Museo recorrió un sector del Bajo Campodónico, a unos 8 kilómetros al Este de la ciudad, donde se logró identificar una capa de sedimentos conteniendo una marcada presencia de moluscos marinos del género Erodona que señalan claramente los puntos que fueron cubiertos por el agua de mar hace milenios.

 Numerosas conchillas blancas muestran una capa depositada en la periferia del humedal presente en la zona, más precisamente, donde el terreno comienza a elevarse formando las barrancas características de ese sector. Esta información indica que la base de esas barrancas fue, en otros momentos del tiempo, el piso de las antiguas playas marinas que se formaron en la región durante un largo período.

 Algunos de los moluscos observados son típicos indicadores de salinidad media normal, es decir 35 partes por mil. Estos moluscos permiten suponer cómo era el ambiente donde vivieron y murieron esas ballenas hace decenas de siglos atrás: playas tranquilas, estuarios de poco oleaje y aguas más bien quietas, es el escenario que suponemos para la zona durante la última ingresión marina.

 Hoy nos puede resultar llamativo pensar en ballenas recorriendo nuestros campos costeros. Sin embargo esa situación se dio durante la ingresión marina del Holoceno.

 Numerosos animales marinos ingresaron por el Río de la Plata y siguieron el cauce del río Paraná hasta pasando Rosario. En aquella época toda la región se convirtió en un inmenso estuario marino donde convivieron grandes y pequeños animales.

Un fósil de San Pedro en un estudio internacional en busca de ADN prehistórico

Cráneo Toxodon

Cráneo de Toxodon cuyo fragmento participa del estudio internacional en busca de ADN prehistórico.

Una pequeña muestra del cráneo de un mamífero fósil hallado en 2003 en Bajo del Tala, partido de San Pedro, formará parte de un amplio muestrario de fósiles que serán analizados por un equipo de científicos pertenecientes a prestigiosos institutos de investigación de diversos países del mundo en busca de ADN prehistórico.

El estudio internacional, liderado por Ross MacPhee, curador y profesor del American Museum of Natural History, de Nueva York, en su primera etapa, buscó y halló restos de proteínas que se conservaron en fósiles de Toxodontes y Macrauchenias, curiosos mamíferos extintos sudamericanos.

El objetivo del estudio es tratar de elaborar un perfil filogenético que permita alinear las secuencias de estos géneros fósiles con las disponibles de otros mamíferos vivientes cercanos para establecer la exacta vinculación con esos grupos actuales.

La muestra del Museo Paleontológico de San Pedro será parte de la segunda etapa del proyecto donde el objetivo es encontrar y separar ADN antiguo y para ello se analizarán diversas muestras de Toxodon y Macrauchenia provenientes de diferentes puntos del país.

Del estudio internacional participan científicos de prestigiosos centros de investigación entre los que se encuentran:

 

*Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology (Alemania)

*Department of Earth Sciences, Natural History Museum (Inglaterra)

*Natural History Museum, University of Copenhagen (Dinamarca)

*Zoological Society of London (Inglaterra)

*División Paleontología de Vertebrados, Museo de La Plata (Argentina)

*Sección Paleontología de Vertebrados, Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (Argentina)

*Institute of Anthropology, Johannes Gutenberg-University (Alemania)

*Department of Chemistry, University of York (Inglaterra)

*Department of Biology, University of York (Inglaterra)

*Department of Biological Sciences, Virginia Polytechnic Institute and State University (E.E.U.U.)

*Nuffield Department of Medicine, University of Oxford (Inglaterra)

*Applications Development (Alemania)

*Novo Nordisk Foundation Center for Protein Research (Dinamarca)

*University of Cambridge (Inglaterra)

*Smurfit Institute of Genetics, Trinity College Dublin (Irlanda)

*Institute for Biochemistry and Biology (Alemania)

*Department of Mammology, American Museum of Natural History (E.E.U.U.)

 

Los primeros resultados de este estudio han demostrado que los denominados “ungulados nativos sudamericanos”, entre los que se hallan Toxodon y Macrauchenia, forman un grupo natural que se ubica filogenéticamente próximo a los perisodáctilos (caballos, tapires y rinocerontes) y estos, a su vez, se ubican claramente entre los otros ungulados (animales cuyos dedos están revestidos de pezuñas o cascos) vivientes. De este modo, los ungulados nativos habrían compartido un ancestro común con los perisodáctilos y ambos grupos se habrían separado al comienzo del Cenozoico, hace más de 60 millones de años atrás.

Debido a que América del Sur estuvo separada de las demás masas continentales durante millones de años, esto favoreció la evolución de grupos particulares de animales y plantas. Entre los ungulados nativos más llamativos se encuentran el Toxodon y la Macrauchenia, conocidos por abundante material fósil recuperado, principalmente, en la provincia de Buenos Aires, incluyendo la zona de San Pedro, pudiéndose ver material de estas especies en las exposiciones del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

 

La muestra de San Pedro que formará parte de este estudio internacional, fue extraída de uno de los laterales de un cráneo de Toxodon que atesora el Museo, el cual fue descubierto por el Grupo Conservacionista de Fósiles en la Reserva Paleontológica “Campo Spósito”, en Bajo del Tala, durante una de sus prospecciones por la zona en una tarde de junio de 2003.

El Museo agradece a la Dra. Analía Forasiepi, del Instituto de Glaciología y Nivología, dependiente del Centro Científico Tecnológico de la provincia de Mendoza, por su intermediación en este proceso.

El sábado 21, el Museo Paleontológico de San Pedro presenta un nuevo espacio

El Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres” invita a la Comunidad a participar de la presentación del nuevo espacio de exposición que ofrecerá el antiguo caserón de Pellegrini 145, a partir del 21 de marzo.
La nueva sala, comprende dos sectores: uno superior, dedicado a la historia y evolución de los caballos fósiles sudamericanos; y otro, subterráneo, dedicado a exponer los restos fósiles de peces y cetáceos descubiertos en San Pedro.
En el sector a nivel de piso se expondrán piezas de los dos géneros de caballos fósiles que habitaron nuestra zona y que han sido recuperados por el Grupo Conservacionista de Fósiles en diferentes puntos de nuestro partido.

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En la parte inferior del nuevo espacio, en lo que fuera el antiguo sótano de la propiedad, se podrán conocer restos de ballenas, peces y moluscos aportados por diferentes vecinos y por el propio trabajo del equipo del Museo.
El lugar, que sumará 26 m2 a la muestra permanente de la institución, ha sido ambientado acorde a la línea decorativa del lugar y contará, incluso, con sonidos marinos y cantos de cetáceos que aportarán un detalle más a quienes deseen bajar a las profunidades del Museo para conocer la fauna acuática fósil de San Pedro.
El sencillo acto, se realizará a las 19.00 hs., en compañía de sampedrinos y visitantes.

Tres vecinos…tres fósiles

Hallazgos casuales en San Pedro

 

En las últimas semanas, tres vecinos de nuestra ciudad, en diferentes situaciones, dieron de forma casual con piezas de tres mamíferos fósiles en distintos puntos de nuestra ciudad y sus alrededores.

Respetando las normativas vigentes y haciendo uso de una fluida interacción con el Museo Paleontológico, todas las piezas fueron cedidas a la institución para que pasen a engrosar su colección.

 

Mandíbula de Toxodonte

Una mandíbula fragmentada de Toxodonte Toxodonte-mandíbula(Toxodon platensis) fue recuperada por responsables de la Empresa Eligio Biscia, en el predio que la firma posee en Bajo Campodónico, a unos 10 km al sureste de la ciudad.
Estos animales poseían un aspecto similar (y sólo similar) a los hipopótamos que conocemos actualmente.
Eran herbívoros y algunos paleontólogos los asocian, principalmente, a ambientes cercanos a ríos o lagunas.
La parte anterior de su cráneo y sus mandíbulas
estaban diseñadas en forma de “pala” que, equipadas con enormes piezas dentales, les permitían cortar y machacar grandes cantidades de vegetación en cada bocado.
Poseían largos caniniformes que, aparentemente, habrían sido su arma de defensa. El peso de estos animales se estima en unos 1500 kg y su longitud llegaba a los 3 metros. Su altura, a la cruz, era de unos 1,70 metros.

 Molar de Scelidotherium

Scelidotherium-molar

El pequeño Salvador Ferrari, caminando junto a su padre en un sendero pegado a un frente de barrancas, divisó entre los sedimentos un fragmento de material brilloso que más tarde se logró identificar como un molar de Scelidotherium (Scelidotherium leptocephalum).

Estos perezosos del Pleistoceno fueron mamíferos muy exitosos, como lo prueba el registro fósil en este sector de la provincia, ya que son frecuentes los hallazgos de huesos de estos animales que dominaron la llanura pampeana hasta su extinción, hace unos 8.500 años.

Scelidotherium, en particular, fue un género que medía unos tres metros de longitud y alrededor de 1.5 m de altura. Su cráneo era estrecho y alargado, con dientes planos adaptados a una dieta exclusivamente herbívora.

Fémur fragmentado de MastodonteMastodonte-fémur

 

Jerónimo Muredas trabajaba con su pequeña excavadora en un sector del Barrio “La Tosquera” cuando partió un duro elemento. Una vez en el Museo se pudo saber que era un fragmento de fémur de un Mastodonte (Stegomastodon platensis).
El orden al que pertenecieron los mastodontes y actualmente los elefantes, se originó en Egipto durante el Eoceno, con un animal llamado Moeritherium, de apenas 60 cm de alto. Su cráneo era alargado y tenía unas pequeñas defensas o “colmillos”.
Millones de años más tarde, durante el Plioceno, y luego de muchos cambios adaptativos, surge en América del Norte Stegomastodon, género al que pertenecieron algunos de los mastodontes que llegaron a vivir en tierras sudamericanas hasta su desaparición a comienzos del Holoceno.
Los mastodontes, como Stegomastodon, pertenecen a la familia de los gonfoterios (Gomphotheriidae) y fueron parientes cercanos de los elefantes actuales (familia Elephantidae).

Los tres fósiles hallados por estos curiosos, y a la vez responsables vecinos sampedrinos, ya se encuentran siendo acondicionados en el taller del Museo Paleontológico donde pasarán a formar parte de la rica colección de mamíferos fósiles que atesora el antiguo caserón de Pellegrini 145.

La entidad destaca muy especialmente la excelente predisposición de los vecinos por haber puesto el material en manos del Museo.

Sala subterránea en el Museo Paleontológico

Desde hace unos meses el Grupo Conservacionista de Fósiles viene trabajando en lo que será una nueva sala ( la número 8) del Museo y, a la vez, una forma muy original de mostrar nuevas especies halladas por su equipo.
COMIENZOSEl lugar estará listo en pocos días y presentará una llamativa particularidad: la mitad de la sala estará a nivel de piso normal y abordará la historia y evolución de los caballos fósiles sudamericanos. Con tonos de colores acordes a las llanuras pampeanas, el lugar informará sobre los fósiles de caballos prehistóricos descubiertos en nuestra zona, mostrando piezas recuperadas, principalmente, en el yacimiento de Bajo del Tala.ESCALERA
La otra mitad será subterránea e invitará a los visitantes “a descender a las profundidades del Museo a conocer los peces fósiles de San Pedro”.
A través de una escalera construida para tal fin, se podrá descender al sótano del antiguo caserón del Museo que fue restaurado para mostrar restos de ballenas y tiburones de agua salada, junto a ejemplares de peces de agua dulce descubiertos en diferentes sectores del partido de San Pedro.
El Museo desea agradecer muy especialmente a las firmas Spósito SA, Ferretería Madero, La Campiña, Todo Electricidad, La Buena Moza, Bar Butti, Confitería La Perla, Oftalmología Marceillac, Maderera El Paraíso y Ramón Rosa SA. por la colaboración brindada para que este nuevo espacio fuera posible.
Esta nueva sala, la número 8, sumará unos 30 m2 a la capacidad de exposición permanente con la que cuenta el Museo de San Pedro, además de abordar dos nuevos temas paleontológicos.
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